Reflexioné sobre este asunto (los críticos artísticos) a partir de una actitud mía. Estaba en una tienda de discos y antes de decidirme a adquirir un título pensé, voy a escribir en google el nombre del grupo seguido por la palabra crítica a ver qué me aconsejan sobre este disco. Entré en una web especializada de música y me produjo un profundo rechazo esa crítica. Había pasado tiempo desde la última vez que leí alguna de este tipo y ya no recordaba lo que me hacían sentir. Me encontré ante un artículo pretencioso en donde el periodista especializado pretendía mostrar cuánto sabía él y qué poco trascendentes eran la banda y el disco en cuestión, e incluso vaticinaba que pasarían al olvido. Ahí comencé a preguntarme si esto era realmente necesario. Claro que no. Mucho se ha escrito sobre los críticos de arte (entiendo que a menudo desde el enfado del criticado), y muchas veces con razón. Recuperemos algunas de estas frases:

“Estuve tan ocupado en escribir la crítica que nunca pude sentarme a leer el libro.” Groucho Marx

“El crítico es un cojo que enseña a correr.” Pollok

“Se llega a ser crítico por azar, tras haber fracasado en la literatura, en la enseñanza, en la publicidad o en la soldadura autógena.” Truffaut

Son solo una muestra. En realidad, vayamos a la esencia. ¿Para qué sirve una crítica negativa de un libro, de un disco, etc.? Veamos, me pongo en la posición de lector, quiero leer un libro que sea bueno, por supuesto, escuchar un disco que sea bueno, claro, pero, ¿que sea bueno según quién? Según yo, claro. ¿Y cualquier crítico va a decidir qué música y qué literatura debo leer y cuál no? Resulta que varios discos que han puesto de vuelta y media, comparado, clasificado etc. los he escuchado y me han transmitido muchísimo más que otros supuestamente buenos, y con la literatura a veces pasa igual. Nadie debería cerrarse puertas en ese sentido, porque, además, cuando leemos una crítica buena o mala eso nos influye en la disposición que tenemos al acercarnos a esa obra.

No creo que sea necesaria una crítica antes de consumir un producto. Sí veo interesante leer una reseña, saber sorbe qué va, etc. ¿Pero esas críticas que juzgan desde esa superioridad de quien no es capaz de brillar por su propio talento? Eso no.

Veo muy productivo que alguien consuma un producto artístico y que por su formación, conocimiento, etcétera, haya visto múltiples logros en ello. Y a posteriori, quiera analizar las virtudes de esa obra y compartirlas con más personas para que, cuando las admiren, aprecien mejor sus méritos.

Con esto no quiero ni de lejos desmerecer a todos los que se trabajan maravillosas reseñas y pueden hacer una genial tarea ni pretendo ganarme enemigos (posible daño colateral), simplemente quiero dejar claro que veo absurdo ir a cuchillo, hacer críticas en negativo, cuando las críticas y opiniones son siempre subjetivas. Si tanto te ha desagradado una obra, no veo la necesidad de ese desahogo y ese dedicarle tiempo a desmerecer un trabajo. Si tuviéramos en cuenta el trabajo y esfuerzo que hay siempre detrás de cada obra, (por mediocre que pueda ser) cambiaría cómo enfocamos esas críticas.

Ojo que tampoco estoy hablando aquí de esas críticas y comentarios que los usuarios y compradores de un producto hacen. Creo que esas opiniones son buenas, porque nos interesa saber qué piensan sobre el producto otros usuarios, aunque también creo que como consumidores, tenemos que tomar esas opiniones con ciertas reservas, en primer lugar porque por uno u otro motivo no todos los que consumen ese producto opinan, y en segundo lugar, nuestro gusto no tiene por qué coincidir con el de otros usuarios ni para bien ni para mal.

 

 

 

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